Salmo 124
1¿Qué pasa si el Caballero ¿No hubiera estado de nuestro lado? Que todo Israel repita:
2 ¿Qué pasa si el Caballero no había estado de nuestro lado ¿Cuando la gente nos atacó?
3 Nos hubieran tragado vivos en su ardiente ira.
4 Las aguas nos habrían engullido; Un torrente nos habría abrumando.
5 Sí, las aguas embravecidas de su furia Habría abrumado nuestras propias vidas.
6 Alabado sea el Caballero, ¡Que no dejaron que sus dientes nos destrozaran!
7 Escapamos como un pájaro de la trampa de un cazador. ¡La trampa se rompió y somos libres!
8 Nuestra ayuda viene de la Caballero, quien hizo el cielo y la tierra.
Si no hubiera sido por el Señor
El Adviento nos brinda la oportunidad de reevaluar cómo Dios obra en nuestras vidas. Los tiempos de espera nos ayudarán si somos honestos. Si no hubiera sido por el Señor… Este estribillo se repite una y otra vez como recordatorio de que, sin importar la calamidad que dio pie a la escritura del salmista, el Señor era la respuesta. Recuerdo que, aunque esta es una época hermosa y maravillosa del año, muchas personas aún enfrentan dificultades. Sea cual sea la calamidad (salud, finanzas, relaciones, aislamiento, miedo, etc.), el salmista quiere recordarnos que si hemos elegido el reino de Dios, Dios está con nosotros.
—Que toda la Trinidad diga ahora—
Si no hubiera sido por el Señor que estaba de nuestro lado,
Cuando el enemigo atacó nuestro matrimonio y trató de separarnos,
El divorcio nos habría engullido y tragado por completo.
Cuando el enemigo atacó nuestra salud a través de una enfermedad, un accidente o la violencia…
Nuestros cuerpos se habrían marchitado y nuestra salud habría fallado prematuramente.
Cuando la muerte, enemiga de nuestra paz, rondaba nuestras vidas llevándose a nuestros seres queridos…
Entonces la desesperación, la confusión y un dolor inimaginable podrían habernos mantenido cautivos,
como si estuviéramos atrapados en los dientes de un león hambriento dispuesto a devorarnos.
Nuestras vidas podrían haberse sentido como una serie de circunstancias difíciles que sólo nos proporcionaron angustia y preguntas sin respuestas,
Pero, bendito sea el Señor que nos da ayuda en nuestras luchas y consuelo en nuestro dolor.
Ha proporcionado un medio de escape de una vida de interminables preguntas y sin paz.
La paz misma se ha convertido en nuestra vía de escape,
Dándonos la gracia de vivir cada día libres de la trampa interminable del pecado.
El Señor es nuestra respuesta, nuestro socorro y nuestra fortaleza. ¡Él es más grande!
Que este pensamiento guíe tu día y toda tu vida.
Autor: Juan Prichard
Otras Escrituras para hoy:
- Isaías 54:1-10
- Mateo 24:23-35


Dar