Isaías 4:2-6
2 En aquel día el Renuevo del Señor será hermoso y glorioso, y el fruto de la tierra será el orgullo y la gloria de los sobrevivientes en Israel. 3 Y los que queden en Sión, los que permanezcan en Jerusalén, serán llamados santos; todos los que estén inscritos entre los vivientes en Jerusalén. 4 El Señor lavará la inmundicia de las mujeres de Sión; limpiará las manchas de sangre de Jerusalén con un espíritu[a] de juicio y un espíritu[b] de fuego. 5 Entonces el Señor creará sobre todo el monte Sión y sobre los que allí se reúnen una nube de humo durante el día, y un resplandor de fuego llameante durante la noche; sobre todo la gloria[c] será un dosel. 6 Será un refugio y sombra contra el calor del día, y un refugio y escondite contra la tormenta y la lluvia.
PIADOSO
Jesús nació unos setecientos años después de que Isaías describiera el futuro que tendría el pueblo de Dios. Es muy alentador comprender que hay esperanza de salvación. El plan de Dios para nosotros incluye la salvación, incluso después del juicio. Jesucristo fue esa rama que nos permitió convertirnos en su remanente santo.
Mateo 5:3 dice: “Bienaventurados son Los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Protejamos la pureza de nuestras vidas transformadas y santificadas. Aun cuando parecía que el linaje había muerto, la "rama" (Jesús) simboliza la nueva vida. Dios está siempre presente y su protección siempre estará sobre su pueblo. Jesucristo es un testimonio vivo de esa renovación para la humanidad.
Sí, habrá juicio, pero esa no es la última palabra. Si permanecemos fieles hasta el final, hay esperanza. Apocalipsis 2:10b: “Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (RVR1960). Nuestros pecados serán purificados; seremos llamados “santos”.
Nuestro Dios omnipresente siempre está con nosotros. Nuestro Dios omnipotente siempre nos protege. Como lo hizo con ‘una nube de día y un fuego de noche’, prometió ser siempre nuestro refugio en la tormenta.
¡Preparémonos para una nueva y gloriosa vida donde podremos gloriarnos en nuestro Redentor, nuestro Mesías!
Autor: Cenida Suyén
Otras Escrituras para hoy:
- Salmo 72:1-7, 18-19
- Hechos 1:12-17, 21-26.


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