Oración inicial: Salmo 95
1 ¡Oh, venid, cantemos al Señor!
Aclamemos con alegría a la Roca de nuestra salvación.
2 Acerquémonos a su presencia con acción de gracias;
Aclamémosle con alegría con salmos.
3 Porque el Señor es el gran Dios,
Y el gran Rey por encima de todos los dioses.
4 [a]En su mano están las profundidades de la tierra;
Las alturas de las colinas también son suyas.
5 El mar es suyo, porque Él lo creó;
Y sus manos formaron la tierra seca.
6 Oh, venid, adoremos y postrémonos;
Arrodillémonos ante el Señor, nuestro Creador.
7 Porque Él es nuestro Dios,
Y nosotros somos el pueblo de su prado,
Y las ovejas [b]de Su mano.
Hoy, si quieres oír su voz:
8 “No endurezcáis vuestros corazones, como en el [c]rebelión,
Como en el día de [d]prueba en el desierto,
9 Cuando vuestros padres me pusieron a prueba;
Me pusieron a prueba, aunque vieron mi obra.
10 Durante cuarenta años fui [e]afligido con esa generación,
Y dijo: ‘Es un pueblo que se desvía en sus corazones,
Y no conocen mis caminos.’
11 Entonces juré en mi ira,
‘No entrarán en mi reposo’.”
La voz de Dios:
- Antiguo Testamento (pacto): Génesis 47:1-26
- Salmo (canto): 91, 92
- Epístola (carta): 1 Corintios 9:16-27
- Evangelio (buenas noticias): Marcos 6:47-56
En busca de la santidad
- Oración: ¿Qué me dice Dios hoy? ¿Cómo responderé?
- Ayuno: ¿Qué puedo negarme hoy (comida, bebida, conductas) como acto de adoración?
- Caridad: ¿Cómo puedo ayudar hoy a alguien necesitado con mi tiempo, dinero o bienes?
Oración final: Salmo 88
1 Oh Señor, Dios de mi salvación,
He clamado día y noche ante Ti.
2 Deja que mi oración llegue ante Ti;
[b]Inclina tu oído a mi llanto.
3 Porque mi alma está llena de problemas,
Y mi vida se acerca a la tumba.
4 Estoy contado entre los que van[c] hasta el pozo;
Soy como un hombre que no tiene fuerza,
5 [d]A la deriva entre los muertos,
Como los muertos que yacen en la tumba,
A quien ya no recuerdas,
Y los que están apartados de tu mano.
6 Me has puesto en el pozo más profundo,
En la oscuridad, en las profundidades.
7 Tu ira pesa mucho sobre mí,
Y me has afligido con todas tus olas. Selah
8 Tienes [e]Alejaré a mis conocidos de mí;
Me has convertido en una abominación para ellos;
Estoy encerrado y no puedo salir;
9 Mi ojo se está deteriorando a causa de una enfermedad.
Señor, a ti te he invocado diariamente;
He extendido mis manos hacia ti.
10 ¿Harás milagros por los muertos?
Deber [f]¿Los muertos se levantan y te alaban? Selah
11 ¿Se proclamará tu misericordia en la tumba?
¿O tu fidelidad en el lugar de la destrucción?
12 ¿Serán conocidas tus maravillas en la oscuridad?
¿Y tu justicia en la tierra del olvido?
13 Pero a ti he clamado, oh Señor,
Y por la mañana mi oración viene ante Ti.
14 Señor, ¿por qué desechas mi alma?
¿Por qué escondes tu rostro de mí?
15 He estado afligido y a punto de morir desde mi juventud;
Sufro Tus terrores;
Estoy destrozada.
16 Tu feroz ira se ha apoderado de mí;
Tus terrores han [gramo]me corté.
17 Me rodearon durante todo el día como el agua;
Me envolvieron por completo.
18 Ser querido y amigo, lo has alejado de mí.,
Y mis conocidos se sumergieron en la oscuridad.
¿Cómo uso este Devocional?
- Lea la “Oración de apertura” de las Escrituras al Señor como su oración.
- Elija uno o más pasajes de las Escrituras en “La Voz de Dios” para leer más.
- Responda las preguntas bajo “Buscando la Santidad”
- Tu reflexión sobre las Escrituras y cómo sientes que el Espíritu Santo te guía hoy
- Identifica cómo practicarás la abnegación hoy basándote en la guía de Dios.
- Identifica cómo quieres practicar la donación hoy
- La oración, el ayuno (abnegación) y la ofrenda sean vuestro culto vivo y espiritual.
- Mantenga notas en un diario o planificador para facilitar su seguimiento y crear un registro.
- Lea la “Oración de clausura”
Desde el siglo III, los cristianos han utilizado Sagrada Escritura, Oración, Abnegación, y limosna como preparación espiritual para la Pascua.
¿Qué es la Cuaresma?
La Cuaresma es el tiempo del calendario cristiano que precede a la Pascua. La Cuaresma dura 40 días porque Jesús fue tentado en el desierto durante 40 días antes de su ministerio público. Los israelitas, debido a su desobediencia y rebelión, tuvieron que vagar 40 años por el desierto antes de llegar a la tierra prometida. Moisés pasó 40 días en el Monte Sinaí, en contacto con Dios, recibiendo los Diez Mandamientos. En la Biblia, el número 40 se usa a menudo para indicar un período de preparación y prueba.
En el desierto, nada se esconde. Somos expuestos a Dios. No tenemos nuestras comodidades. Estamos separados de las distracciones comunes. Finalmente, regresaremos a nuestras vidas cuando el tiempo de preparación haya terminado. Centramos nuestra pasión en Dios mientras él nos refina para cumplir su llamado.








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