El Jueves Santo conmemora el lavamiento de los pies de los discípulos, la Última Cena y el beso de Judas en el Huerto de Getsemaní. Esto simboliza el primer reparto del pan y el cáliz de la Eucaristía (comunión). Al quitarse el manto exterior y atarse la cintura con la toalla de un sirviente, Jesús demostró humildad al lavar a los discípulos, así como el nuevo mandamiento de “amarse unos a otros” (Juan 13:34). El nombre deriva de la palabra latina mandato por mandamiento.
Oración inicial: Salmo 142
1 Clamo a gran voz al Señor;
Elevo mi voz al Señor pidiendo misericordia.
2 Derramo ante él mi queja;
Ante él le cuento mis problemas.
3 Cuando mi espíritu se debilita dentro de mí,
Eres tú quien vela por mi camino. En el sendero por donde camino.
Me han tendido una trampa.
4 Mirad y ved, no hay nadie a mi derecha;
A nadie le preocupo por mí.
No tengo refugio;
A nadie le importa mi vida.
5 A ti clamo, Señor;
Yo digo: “Tú eres mi refugio,
mi porción en la tierra de los vivos.”
6 Escucha mi llanto,
porque tengo una necesidad desesperada;
rescátame de los que me persiguen,
porque son demasiado fuertes para mí.
7 Libérame de mi prisión,
para que yo alabe tu nombre.
Entonces los justos se reunirán a mi alrededor.
Gracias a tu bondad conmigo.
La voz de Dios:
- Antiguo Testamento (pacto): Lamentaciones 2:10-18
- Salmo (canto): 102
- Epístola (carta): 1 Corintios 10:14-17; 11:27-32
- Evangelio (buenas noticias): Marcos 14:12-25
En busca de la santidad
- Oración: ¿Qué me dice Dios hoy? ¿Cómo responderé?
- Ayuno: ¿Qué puedo negarme hoy (comida, bebida, conductas) como acto de adoración?
- Caridad: ¿Cómo puedo ayudar hoy a alguien necesitado con mi tiempo, dinero o bienes?
Oración final: Salmo 143
1 Señor, escucha mi oración,
escucha mi clamor por misericordia;
en tu fidelidad y justicia
Ven a mi alivio.
2 No lleves a tu siervo a juicio,
Porque nadie que vive es justo delante de ti.
3 El enemigo me persigue,
Él me aplasta contra el suelo;
Él me hace vivir en la oscuridad
como aquellos que murieron hace mucho tiempo.
4 Así que mi espíritu desfallece dentro de mí;
Mi corazón dentro de mí está consternado.
5 Recuerdo los días de antaño;
Medito en todas tus obras
y considera lo que han hecho tus manos.
6 Extiendo mis manos hacia ti;
Te deseo como una tierra reseca.[a]
7 Respóndeme pronto, Señor;
Mi espíritu desfallece.
No me escondas la cara.
o seré como los que descienden al sepulcro.
8 Que la mañana me traiga noticias de tu amor inagotable,
Porque en ti he puesto mi confianza.
Muéstrame el camino que debo seguir,
Porque a ti confío mi vida.
9 Rescátame de mis enemigos, Señor,
Porque me escondo en ti.
10 Enséñame a hacer tu voluntad,
porque tú eres mi Dios;
que tu buen Espíritu
Guíame por terreno llano.
11 Por amor de tu nombre, Señor, preserva mi vida;
En tu justicia, sácame de la angustia.
12 En tu amor inagotable, silencia a mis enemigos;
Destruye a todos mis enemigos,
porque yo soy tu siervo.
Cómo utilizar este devocional
- Lea la “Oración de apertura” de las Escrituras al Señor como su oración.
- Elija uno o más pasajes de las Escrituras en “La Voz de Dios” para leer más.
- Responda las preguntas bajo “Buscando la Santidad”
- Tu reflexión sobre las Escrituras y cómo sientes que el Espíritu Santo te guía hoy
- Identifica cómo practicarás la abnegación hoy basándote en la guía de Dios.
- Identifica cómo quieres practicar la donación hoy
- Que la oración, el ayuno (la abnegación) y la generosidad sean tu adoración viva y espiritual.
- Mantenga notas en un diario o planificador para facilitar su seguimiento y crear un registro.
- Lea la “Oración de clausura”
Desde el siglo III, los cristianos han utilizado Sagrada Escritura, Oración, Ayuno (Abnegación), y Caridad (Limosna) como preparación espiritual para la Pascua.
¿Qué es la Cuaresma?
La Cuaresma es el tiempo del calendario cristiano que precede a la Pascua. La Cuaresma dura 40 días porque Jesús fue tentado en el desierto durante 40 días antes de su ministerio público. Los israelitas, debido a su desobediencia y rebelión, tuvieron que vagar 40 años por el desierto antes de llegar a la tierra prometida. Moisés pasó 40 días en el Monte Sinaí, en contacto con Dios, recibiendo los Diez Mandamientos. En la Biblia, el número 40 se usa a menudo para indicar un período de preparación y prueba.
En el desierto, nada se oculta. Nos mostramos vulnerables ante Dios. Carecemos de las comodidades materiales. Nos alejamos de las distracciones cotidianas. Finalmente, retomamos nuestras vidas cuando el tiempo de preparación ha concluido. Centramos nuestra pasión en Dios mientras Él nos transforma para cumplir su llamado.






Dar